Observatorio Educativo de Venezuela

Monitoreando el cumplimiento del Derecho a la Educación en Venezuela

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La educación no es gratuita en Venezuela


La educación no es gratuita

Comenzaremos diciendo que en ningún país del mundo, la educación es gratuita. La educación es financiada con recursos del Estado, por tanto, todos los ciudadanos que pagamos impuestos, incluyendo el IVA, contribuimos con su financiamiento. En efecto, aunque sea no contribuyente, cada vez que Usted compra un producto por el que paga IVA, está contribuyendo con el presupuesto nacional.

Del presupuesto nacional, salen los recursos para el financiamiento de las escuelas dependientes del Ministerio de Educación, pero también, salen los recursos del situado territorial, que corresponde al presupuesto total o parcial, de Gobernaciones y Alcaldías, dependiendo de la capacidad de recaudación, especialmente de estas últimas. Así que los recursos para el financiamiento de las escuelas estadales y municipales, también salen del bolsillo de todos los ciudadanos del país.

Entran en ese grupo, de forma parcial, las escuelas privadas subvencionadas, que a través de recursos otorgados por el Ministerio de Educación, o por algunos entes descentralizados, financian parcialmente su presupuesto.

La inversión que se hace en las escuelas privadas, corre por cuenta exclusiva de quienes inscriben a sus hijos en ellas.

¿Debe ser gratuita la educación?

De acuerdo a la Constitución y a la Ley Orgánica de Educación, pero también de acuerdo a los tratados sobre derechos humanos suscritos por Venezuela, hay una parte de la educación debe ser obligatoria y gratuita. En efecto, en Venezuela, la educación básica, se aspira a que sea gratuita porque es obligatoria, y carece de sentido que el Estado obligue a sus ciudadanos a formarse obligatoriamente, sin poner a disposición las facilidades y los recursos para que nadie se quede sin formarse por falta de ellos.

La educación no es barata

El presupuesto educativo debe cubrir los costos de contratación del todo el personal del Ministerio de Educación, incluyendo los entes desconcentrados que, para quién no está familiarizado con el sistema, son las zonas educativas y los distritos o municipios escolares. Este personal incluye, desde los vigilantes de la sede central, hasta el ministro, pasando por todos los obreros, trabajadores administrativos, técnicos y profesionales de la educación que laboran en esa extensa red, entre los que están todos los coordinadores y supervisores adscritos a los entes desconcentrados.

Pero no sólo los costos de contratación del personal (pago de salarios y beneficios sociales como alimentación y seguro medico), sino también todos los costos de funcionamiento, incluyendo los servicios básicos, como agua y luz, la compra de equipos, material especializado y material de oficina, la conexión a internet y el transporte, con los gastos de mantenimiento de las edificaciones, los equipos y los vehículos, y, también los de formación permanente de todo el personal.

Ese esquema de inversión se replica en las gobernaciones y alcaldías que tienen escuelas a su cargo.

Las escuelas tienen costos de funcionamiento similares, con algunas peculiaridades que las diferencian de las instancias administrativas del sistema. Una parte importante de los costos de funcionamiento de las escuelas, corresponde al pago de sus docentes y el financiamiento de su formación permanente. Pero a diferencia del resto de las instancias del sistema, la dotación de materiales y equipos para el funcionamiento y su reposición y actualización, constituye una parte de la inversión que no se puede evitar o postergar.

Entre los costos recurrentes, para que funcione el sistema educativo, están también los costos de construcción de nuevas escuelas, y la ampliación de las existentes y el mantenimiento menor y mayor de la infraestructura.

La construcción y ampliación de las escuelas, es una necesidad en un sistema que requiere expandir su capacidad para poder atender a todos los estudiantes a tiempo completo, que es el estándar asumido por el modelo denominado “bolivariano” como óptimo para garantizar calidad en la formación de los estudiantes. La expansión de la capacidad incluye la construcción de tantas escuelas como planteles a medio tiempo existan actualmente, la ampliación de las escuelas que funcionan con turno alterno, en tantas aulas como secciones tengan; y la construcción de tantas escuelas adicionales como se requieran para dar acceso a la educación a sectores que, por falta de oferta, se encuentran excluidos del sistema.

En este punto es importante resaltar que la construcción de “ciudades educacionales” que concentran la oferta educativa, requiere de un sistema de transporte eficaz, y de alimentación ininterrumpida, para que las familias que estén en sectores alejados de dichos complejos, puedan tener acceso real a la educación a través de ese esquema. Sin embargo, si se trata de garantizar acceso a la educación para todos, quizás convendría revisar ese esquema y construir escuelas más pequeñas y modestas, mejor distribuidas en el territorio nacional, para acercarlas efectivamente a la gente.

El mantenimiento, en todos sus tipos, es algo imprescindible para contar con una infraestructura adecuada. El mantenimiento, así como la construcción, requiere programación presupuestaria de largo plazo, especialmente, en el mantenimiento mayor que debe realizarse a la infraestructura de cada escuela, cada 5 años.

Como se puede ver, el financiamiento a la educación, no se restringe a los gastos corrientes, sino que contempla inversión a mediano y largo plazo.

La lógica de inversión en las escuelas privadas es similar, porque requiere contemplar los gastos corrientes y las inversiones para mantenimiento menor y mayor, formación del personal y reposición y actualización de equipos.

El costo de la educación para las familias

Se afirma que la educación es gratuita cuando las familias que tienen inscritos a sus hijos en las escuelas oficiales, no corren con los gastos de lo que se denomina la “canasta educativa”. Como habíamos indicado en una publicación de hace unos años, la canasta educativa, está conformada por 5 rubros:

Canasta educativa

En Venezuela, efectivamente, hace más de una década, se prohibió por resolución el cobro de cualquier arancel y colaboración, asociada a la inscripción de los estudiantes de las escuelas oficiales. Pero el resto de los elementos de la canasta educativa, no son garantizados como gratuitos, para todos los estudiantes de las escuelas oficiales.

En efecto, con contadas excepciones que, por cierto, no incluyen al Ministerio de Educación, las escuelas no cuentan con un sistema de transporte y, desde hace tiempo, ni siquiera con el subsidio al pasaje estudiantil en el sistema de transporte público; por lo que, el traslado hacia la escuela y el retorno, es financiado por las familias. Este costo es más alto, en la medida en la que la escuela quede más lejos de la vivienda.

Por otra parte, si bien en algunos equipos como las Canaimas y recursos como la Colección Bicentenario, el Estado hace un esfuerzo para que todos los estudiantes puedan contar con ellos, la dotación de útiles y materiales escolares, no es para todos los estudiantes de las escuelas oficiales, sino para una parte de ellos. Lo mismo sucede con los uniformes escolares.

En estos dos rubros de la canasta educativa, el Estado, a través de algunas dependencias, ha promovido de forma complementaria, ferias escolares, para que las familias puedan adquirir útiles y uniformes a menor costo que el regular del mercado, pero, si las familias tienen que pagar por ellos, así sea menos que en librerías y tiendas, el pago recae sobre la familia, por lo que, para esos rubros, no existe gratuidad en el sistema educativo.

Con respecto a la alimentación escolar, es importante resaltar que, por diversas razones, algunas asociadas al contexto en el que se desarrolla el proceso educativo, y otras propias de la gestión ministerial, el Programa de Alimentación Escolar (PAE), que ha recibido diversas denominaciones y varias reinvenciones, no funciona todos los días del año, y la alimentación no ha sido con regularidad, nutricionalmente completa, por lo que las familias han optado por asumir el costo de la alimentación durante el tiempo escolar, y, dependiendo de la situación, por no enviar a los niños y jóvenes a las escuelas cuando el PAE falla; así como hay escuelas que acortan la jornada escolar cuando no cuentan con la alimentación.

Esta intermitencia de la alimentación tiene consecuencias adicionales a la no gratuidad, para el rendimiento y aprendizaje de los estudiantes.

Ahora las familias pagarán la educación con trabajo

Si bien no es una novedad porque tiene algunos precedentes, este año escolar, el ministerio de educación apelando a un impreciso concepto de corresponsabilidad, ha dicho que se programarán jornadas de mantenimiento periódicas en las escuelas, que serán realizadas por maestros, padres y estudiantes.

Esta medida que pareciera lógica partiendo de la disposición de todos los miembros de las comunidades educativas, al cuidado de las instalaciones de las escuelas, esconde la transferencia de un costo de inversión que debería ser cubierto por el Estado, hacia las familias a través de horas de trabajo en mantenimiento escolar. Esa transferencia que se hace efectiva en horas de trabajo, es un pago que las familias realizan para el funcionamiento del sistema educativo que debería ser reconocido como tal, y que ratifica la no gratuidad de la educación oficial en Venezuela.

Ese pago corresponde a un rubro que no ha sido incluido, hasta ahora en la “canasta educativa”, pero, dada esta política del Estado Venezolano, requeriría estudiar su incorporación a la misma.

¿Es factible que la educación sea gratuita para todos en Venezuela?

Llegado este punto, es obligatorio preguntarse si en la situación actual en Venezuela, es factible garantizar educación realmente gratuita para todos.

Obviamente, por como se maneja el presupuesto nacional, parece que no es factible, por lo que corresponde a los entes del Estado, corregir el uso del presupuesto, y a los ciudadanos exigir que así se haga.

Sin embargo, si esa corrección no fuera posible, corresponde al Ministerio de Educación, asumir esa realidad cambiando el discurso propagandístico, con el que venden como gratuita una educación que tiene costos que son asumidos por las familias y explicando al país, con claridad, los criterios para la asignación de algunos programas que minimizan los costos de la educación para las familias.

 

¿Y entonces ministro? #DDHH


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Eso lo dijo hoy, 1 de diciembre, a la 1 pm, a 13 horas de iniciado el período de suspensión de actividades y a 6 horas del inicio regular de la jornada educativa.

¿Y el derecho a la información oportuna? El derecho de los docentes a ser informados con tiempo para poder ajustar su planificación y el de las familias a tener información oportuna para tomar las debidas previsiones.

¿ y el derecho a la educación de los estudiantes?

Eso no pasaría si el ministro, como muestra en su twitter, en lugar de promover o alcahuetear la participación de funcionarios públicos, en ejercicio de sus cargos, en actividades de campaña electoral -reuniones de “supervisores” para la activación de puntos rojos, o el chequeo de la “maquinaria 1×10” del “sector educativo”, entre otras-, se dedicara a hacer su trabajo como ministro de educación.

ministro

Orientaciones Pedagógicas: ¡El detalle que faltaba!


Cuando, seguramente como todos, esperábamos que el MPPE, finalmente, publicara el Calendario Escolar 2015-2016 antes del inicio de actividades. Nos llegó por los caminos verdes, para variar, un documento titulado “Orientaciones Pedagógicas. Año Escolar 2015-2016” que consideramos es de interés general.

Indagando, pudimos conocer que este documento era del conocimiento, desde hace algunos días, de algunos docentes, específicamente los que participan en la formación de directivos en la plataforma web Araguaney, que es pertenece al Centro Nacional de Investigación y Formación del Magisterio Venezolano, adscrito al MPPE y también de los supervisores y algunos directores de escuelas, ya que fue enviado, por correo, al circuito de Zonas Educativas y Municipios Escolares, o al menos, que sepamos, a una parte de ellos.

Aquí les dejamos el índice, para que tengan idea de su contenido:

Y, para quienes quieran revisarlo con detalle, les dejamos este enlace para que lo puedan bajar: Orientaciones Pedagógicas. Año Escolar 2015-2016

Cuando terminemos de revisarlo, escribiremos los comentarios pertinentes y agradecemos, de antemano, los comentarios y observaciones que, los que lo revisen, quieran hacernos llegar, a través de la sección de comentarios, o directamente escribiendo al correo del Observatorio oevenezuela@gmail.com

“INSTRUCCIÓN MINISTERIAL”, ¿Y entonces?


Este domingo 22, en una manifestación política, dos altos funcionarios del MPPE, el Ministro y el Viceministro de Educación Media, declararon a los medios, que las diversas pautas que han llegado a las escuelas, y que han sido conocidas por la opinión pública bajo la denominación “Instrucción Ministerial”, no responden a una directriz emanada de ese despacho.

Esto fue recogido así por varios diarios, de circulación regional y nacional. A continuación se presentan un par de capturas de pantalla con la noticia y si pulsan en los respectivos enlaces, podrán leer la noticia, tal como fue publicada en ambos periódicos.

Diario la Verdad

Diario 2001

Sin embargo, queremos recordar a estos funcionarios que desde el 11 de este mes, es decir, 11 días antes de su pronunciamiento público, el país tiene conocimiento, por diversas fuentes, de un serie de directrices emanadas del MPPE. Los detalles de las directrices que llegaron al Observatorio, los pueden conocer, o recordar, en nuestras dos publicaciones previas.

“INSTRUCCIÓN MINISTERIAL DE EMERGENCIA” (actualización 2) (que contiene la publicación inicial del 11/03, más dos actualizaciones)

“INSTRUCCIÓN MINISTERIAL DE EMERGENCIA” (Nuevos datos) (publicada el 20/03, que contiene la tercera actualización de información)

Pero también queremos recordar que el Ministerio es un ente del gobierno central, que tiene instancias desconcentradas en dos ámbitos territoriales, Zonas Educativas y Municipios o Distritos Escolares. Existe una Zona Educativa por cada Estado, más una zona en el Distrito Capital, y cada Zona Educativa está organizada en municipios o distritos escolares, dependiendo de la cantidad de planteles, la complejidad geoespacial y la organización territorial.

En cada una de estas instancias, hay funcionarios del MPPE que constituyen el enlace entre el nivel central del Ministerio y las escuelas de todas las dependencias (oficiales nacionales, estadales municipales y autónomas, y privadas).

Esta red de funcionarios que, deberían ser en su mayoría supervisores de carrera, pero que, en todo caso, son docentes cumpliendo función supervisora, dependen y responden directamente al Ministerio, ya que, tanto las Zonas, como los Municipios o Distritos Escolares, son, como se mencionó anteriormente, instancias desconcentradas del MPPE. Al ser instancias desconcentradas, no gozan de la autonomía que tienen las Direcciones de Educación de las Alcaldías y las Gobernaciones, por pertenecer a instancias de gobierno descentralizado.

Es por esta razón que cualquier pauta de trabajo, directriz o instrucción que llega a las escuelas proveniente de las Zonas Educativas o de los Municipios o Distritos Escolares, es asumida por el sistema, escuelas, directivos, docentes, padres, estudiantes, trabajadores administrativos y obreros, como una directriz ministerial y no puede ser de otra manera.

Por otra parte, los funcionarios que cumplen la función supervisora, llevan las directrices del ministerio a las escuelas a través de comunicaciones escritas (memos, cartas, documentos, correos electrónicos) o directamente en reuniones que realiza cada supervisor con los directivos del grupo de escuelas que tiene a su cargo. Las directrices tienen igual validez.

Siendo así, no se entiende cómo es posible que, ante los cuestionamientos hechos por diversos sectores del país, sobre el contenido de las directrices relacionadas con el decreto de Obama, que llegaron por diversas vías a las escuelas, los más altos funcionarios del MPPE, sólo digan que ellos no dieron ninguna orden y no asuman la responsabilidad de lo que parte de su red de supervisores hizo llegar a las escuelas, como instrucción del ministerio.

En un caso como éste, asumir la responsabilidad por parte de estos funcionarios, implicaría:

1. Hacer una declaración pública oficial pidiendo disculpas al país y a las comunidades educativas de las escuelas afectadas por lo sucedido, y suspendiendo toda “instrucción”, pauta o directriz que sobre ese tema pudo haber llegado a las escuelas.

2. Ordenar una investigación que permita establecer las responsabilidades administrativas que correspondan, debido a que, en todos los casos, las “instrucciones” o pautas, incluían claras violaciones de los derechos de los niños y jóvenes.

3. Hacer una consulta a la Defensoría de niños, niñas y adolescentes sobre los alcances de las violaciones a la LOPNNA ocurridas en cada uno de los casos en los que se ejecutaron esas “instrucciones” o pautas y solicitar las actuaciones correspondientes.

4. Organizar, con la Defensoría de niños, niñas y adolescentes y con carácter de urgencia, un curso de formación para toda la red de docentes en función supervisora (incluyendo a directores de escuelas) y supervisores en ejercicio, en derechos humanos y la aplicación de lo establecido, al respecto, en la Constitución, la LOPNNA, la LOE y los tratados internacionales suscritos por Venezuela.

5. Evaluar los procesos de toma de decisión y comunicación entre el MPPE y sus instancias desconcentradas, para resolver los problemas que, evidentemente tienen, y que hacen “aparecer” “instrucciones ministeriales” que no han sido “ordenadas”.

Dada la naturaleza de la “instrucción”, la violación de los derechos asociada y que, de acuerdo al Ministro, no responde a las directrices emanadas oficialmente del nivel central del MPPE, es importante que esos anuncios y las medidas se tomen de inmediato, para evitar que los entes desconcentrados del ministerio, sigan adelante con la “instrucción”, como es el caso, del Municipio Escolar Número 1 del Estado Guárico, que envió el martes 24, a las 4 y media de la tarde, el siguiente correo electrónico a todas sus escuelas:

Para cerrar esta nota y continuando con la recopilación de material sobre el tema, les dejamos a continuación, una carta escrita por un representante en respuesta a la “Instrucción Ministerial” que recibió de su escuela. Como podrán ver, se trata de una respuesta a la carta que envió el Consejo Educativo de una escuela en Maturín, que incluimos en nuestra publicación anterior. La carta habla por sí sola:


 

 

 

 

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