Observatorio Educativo de Venezuela

Monitoreando el cumplimiento del Derecho a la Educación en Venezuela

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Reprogramación imprescindible


(Esta publicación iba a ser más amplia y detallada, pero como hoy amanecimos sin luz en diversos sectores, haremos una versión preliminar).

Como hemos venido afirmando en las últimas publicaciones, desde el desarrollo irregular del año escolar pasado, 2017-2018, diversos factores han y están afectando la calidad de la educación que se está desarrollando en nuestras escuelas.

Los factores que afectaron el desempeño del sistema el año pasado, tanto los propios del funcionamiento del sistema educativo, como los relativos a la situación nacional, siguen presentes en la dinámica de desarrollo de la Educación Básica en Venezuela. Muchos de ellos, en lugar de disminuir, han aumentado, y han aparecido otros, lo que afectó mucho más el escolar vigente, 2018-2019, desde su inicio.

En este momento, las irregularidades y problemas que afectan al sistema educativo, siguen incrementándose, mucho más, desde el regreso a clases después del asueto de navidad.

Esas irregularidades, como hemos ya mencionado, incluyen la exclusión de los estudiantes del sistema, exclusión de más de un millón de niños, niñas y adolescentes, tal fue reconocido ayer,  por la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos. Esta exclusión, aunque no ha sido reconocida abierta y públicamente por el ministerio, ni incluida como debería en sus planes de acción, no es desconocida, tal como consta en las instrucciones giradas por ese despacho al final del año escolar pasado.

En efecto, en agosto del 2018, el MPPE, envió un documento a las zonas educativas, el documento Orientación Viceministerial N.º 1, en el que se dictaban instrucciones para generar un registro (censo) de los estudiantes inscritos para el año escolar 2018-2019, de todos los niveles y modalidades y en escuelas de todas las dependencias. En su texto se especificaba: “Es imperativo el cumplimiento de las metas establecidas para la matrícula escolar de cada estado, señalado en el cuadro anexo”.

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En el cuadro se puede apreciar que, después de finalizado el año escolar, 2017-2018 e iniciado el período vacacional, solamente se había registrado una inscripción del 38% de la matrícula esperada en Educación Básica. Por cierto, la matrícula final estimada, en ese cuadro, es mucho menor que la anunciada como alcanzada por el mismo ministerio, lo cual, constituye una discrepancia importante en la data, que, por cierto, coincide con el estimado de estudiantes fuera del sistema.

Otras dos consecuencias de los factores, internos y externos, que afectan al sistema educativo, como ya se ha mencionado, son la inasistencia recurrente de docentes y estudiantes, y las interrupciones parciales y totales de las jornadas escolares. Estas interrupciones, como es del conocimiento público, se producen por cortes o fallas en los servicios de agua y luz, por hurto o robo de insumos y equipos, por fallas en el servicio de alimentación y por inasistencia del personal docente, o por su ausencia definitiva, producto de la migración del país o hacia otra actividad laboral.

Ambas situaciones afectan la cantidad, el uso y aprovechamiento del tiempo escolar, por lo que hemos insistido, por una parte en la necesidad de hacer una evaluación que permita, a cada escuela, estimar el tiempo necesario para restaurar los procesos de aprendizaje y reprogramar las actividades de este año escolar; y por la otra, en tomar las previsiones necesarias, de forma planificada, para garantizar la estabilidad de los procesos educativos, en todas las escuelas del territorio nacional, considerando el manejo de los factores que han impedido su normal desarrollo y que aún no se han podido, ni están próximos a resolverse.

Es importante resaltar que, a pesar el ministerio no ha girado instrucciones específicas para la recuperación del tiempo perdido, las consecuencias de las inasistencias recurrentes y de las interrupciones parciales y totales de las jornadas, tampoco han sido desconocidas por él, tal como se demuestra en la Orientación Viceministerial N.º 5, elaborada y enviada a las zonas educativas en los primeros días de enero del 2019, con la cual se perseguía, por una parte, hacer acompañamiento al inicio del año escolar, y por la otra, “tener un panorama general de la asistencia de nuestras niñas, niños, jóvenes, adultos y adultas” y “de la incorporación o no del personal a sus actividades diarias”.

En esa orientación, se establecían pautas para que los supervisores incorporaran en su planificación, actividades como: verificar las condiciones de la planta física de las escuelas, activar las jornadas de mantenimiento preventivo, constatar la apertura de cada plantel, registrar incidencias que impidieran el inicio de actividades (es importante resaltar que la incidencia mencionada explícitamente en las instrucciones es el “hurto”, lo que implica que el ministerio conoce la recurrencia de este factor en las escuelas), y como se observa en la captura de pantalla siguiente, constatar la asistencia de estudiantes, docentes y demás trabajadores a las escuelas.

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Como se puede apreciar, la situación del sistema, para enero de este año, no era del desconocimiento del ministerio y para ese momento, a través de la red de supervisores, ese ente debería contar con un inventario de condiciones y sucesos, en cada escuela, así como de la cantidad de tiempo perdido y de las inasistencias recurrentes, de docentes y estudiantes por sección.

Sin embargo, hasta la fecha, incluso, después del apagón generalizado que sufrió el país desde el 7 de marzo, el ministerio no ha girado instrucciones ni para la recuperación del tiempo perdido, ni para el manejo de las situaciones que, como la falta de transporte, la irregularidad en el servicio de alimentación escolar, y las fallas recurrentes de luz y de agua, interrumpen total o parcialmente las jornadas de trabajo en las escuelas del país.

Al respecto, es importante recordar que por el apagón se perdieron 6 días de clases, que incluyen los días de apagón generalizado más los días de suspensión de actividades en todo el país, como consecuencia del mismo.

No obstante, esos no son los únicos días de clase perdidos, también es necesario contabilizar los 2 días del asueto pre-carnaval, decretados desde el ejecutivo a última hora y sin justificación académica, así como, al menos, los 5 días de suspensión de actividades por la realización de las elecciones. En este caso, es menester recordar que la suspensión no estaba incluida en la versión inicial del calendario, por lo que hubo que reprogramar cuando se incluyó, y también que para la realización de un proceso electoral, no se requiere la suspensión de las clases por 5 días, sino, máximo por 2 días, el viernes antes y el lunes después, como se ha dicho en innumerables oportunidades.

De esta forma, en total, y tomando en consideración los días mencionados, hasta la fecha, se han perdido 13 días de clase, de los cuales, 8 se han perdido, en las última semanas. Para que puedan tener una mejor idea de los días de clase que se han perdido, y de los que faltan, de acuerdo al calendario escolar vigente, específicamente desde el regreso de clases en enero, pueden ver la siguiente imagen:

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Es por esta razón que, sin siquiera incluir las pérdidas parciales de las jornadas, o las totales en escuelas específicas, en las que por diversas razones no han podido tener clases, es imprescindible que se reprograme el calendario escolar, para lo que queda del año 2018-2019.

Hasta el momento, desde el ministerio han emanado algunas instrucciones que están centradas en el análisis de la situación y en su aprovechamiento para el trabajo de ciertos tópicos asociados con el buen uso y el ahorro energético. Sin embargo, la presentación de esas instrucciones tiene una carga ideológica que plantea la situación en términos y con lenguaje de guerra y que desconoce las causas de lo sucedido, pero especialmente, desconoce la situación que hay que manejar para poder resolver las deficiencias de fondo.

En efecto, en un documento denominado “Una práctica pedagógica amorosa en tiempos de dificultades” se utilizan frases como: “enarbolando la bandera tricolor y empuñando la espada de la paz, para defender a esta Patria hermosa como una Nación Libre y Soberana”, que utilizan un lenguaje de guerra para referirse a la “paz”; y se describe la situación vivida así: “después de varios días de oscuridad provocada, después de tanta guerra económica que ha afectado directamente la dinámica escolar de algunas instituciones educativas; después de tantas protestas violentas en la frontera de nuestro país originada por algunos personajes de la derecha internacional; afectando el sueño, la moral, el arraigo y la identidad de nuestros jóvenes.”

(El documento en cuestión puede verse, en capturas de pantalla, al final de esta publicación).

En el documento dirigido específicamente la situación del sistema eléctrico y se trata de una modificación de las Orientaciones Pedagógicas de la Educación Ambiental que el ministerio elaboró y presentó en enero, en conjunto con otros ministerios. En su presentación, los dos primeros párrafos, también contienen ese lenguaje e interpretación sesgada de la realidad a la que nos referimos, tal como se aprecia en esta imagen.

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(El documento, que tiene 19 páginas, lo pondremos a disposición de los lectores, en un enlace al final de esta publicación, lo que tengamos servicio de electricidad y podamos cargarlo).

El resto del documento, contiene sugerencias para desarrollar actividades pedagógicas que permitan contribuir con la formación ambiental y el manejo racional de los recursos, pero en ninguna parte, contiene instrucciones que permitan reprogramar el tiempo, para la recuperación del tiempo perdido.

Es por estas razones y porque no se vislumbra una normalización en el funcionamiento de los servicios de alimentación escolar, electricidad y agua, ni tampoco la solución de los problemas que garanticen la restauración del servicio de transporte, así como las condiciones de vida que permitan la adecuada alimentación de las familias en sus hogares, que sostenemos que, en este momento es imprescindible:

  1. Que el MPPE presente públicamente, y con soportes que permitan a investigadores independientes y organizaciones de derechos humanos, verificar, los resultados del censo de estudiantes, que se debió desarrollar en el país, de acuerdo a lo establecido por la Orientación Viceministerial N.º 1, emitida en agosto del 2018.
  2. Que se realice una nueva evaluación de las condiciones de las escuelas, como actualización de la que se debió realizar en enero de este año, de acuerdo a la Orientación Viceministerial N.º 5, en la que se incluya el cálculo del tiempo perdido por escuela, por sección y por estudiante, considerando las suspensiones totales y parciales de las jornadas en escuelas específicas y las inasistencias recurrentes de los estudiantes.
  3. Que se establezcan las bases para la realización de una evaluación de los alcances de los aprendizajes de los estudiantes en todos los niveles y modalidades, para tener una dimensión relativa a las consecuencias reales del tiempo perdido.
  4. Que se programe una extensión del calendario escolar que incluya, el aprovechamiento de los primeros días del mes de agosto, para terminar las actividades escolares, en todas las escuelas, más la incorporación como días de clases, dependiendo de las necesidades de cada una de las escuelas, de tantos sábados, como sea necesario en cada caso. Esta última medida se sustenta en las cláusula 16 y 17 del contrato colectivo vigente de los trabajadoras y los trabajadores administrativos y docentes del ministerio, que indican que, los sábados no son días feriados (cláusula 16, ver imagen) y que las vacaciones corresponden a las establecidas, de acuerdo de al calendario escolar establecido por el ente rector (cláusula 17, numeral 1)

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La educación básica de calidad, en Venezuela, además de un derecho humano, es obligatoria para todos los ciudadanos, y el Estado está en la obligación (vlr) de garantizarla, para ello, este año escolar, es imprescindible reprogramar el calendario para recuperar el tiempo perdido.


Imágenes del documento “Una práctica pedagógica amorosa en tiempos de dificultades”

Certificación comprometida


Desde mediados del mes de junio, hemos visto a grupos de estudiantes de quinto año de bachillerato celebrando su graduación. Se trata de un final de año escolar adelantado que debe llamar nuestra atención como país, debido a todas las irregularidades que ha experimentado el sistema educativo.

Como es por todos sabido, este año las escuelas no han escapado a los problemas de la emergencia humanitaria compleja por la que atraviesa Venezuela. De hecho, ha venido padeciéndolos desde hace tiempo, pero en este momento, se han hecho más graves y evidentes.

Pero sin entrar en los detalles sobre cómo se expresa la emergencia humanitaria compleja en educación en todas sus dimensiones, queremos enfocarnos en una que es propia e interna al sistema educativo, la certificación de los aprendizajes.

La educación básica, en Venezuela, es obligatoria. De ella, que abarca desde la educación inicial, hasta la educación media, se espera que sea suficiente para la formación de los ciudadanos y su óptimo desarrollo en todas las dimensiones del ser.

Sin embargo, desde que comenzaron los anuncios de la elaboración e instrumentación de un cambio curricular en educación media, que se dijo sería construido con participación de las comunidades y que tendría una prueba piloto antes de su extensión a todos los liceos, los problemas que se venían experimentando en educación media, se incrementaron.

De hecho, el proceso de “consulta” que incluiría mesas de trabajo en cada liceo durante marzo y abril de 2015, en el que participarían “Docentes, Estudiantes, Personal Administrativo y Obrero, Padres, Madres, Representantes”, no se desarrolló como debería, así como tampoco la experiencia piloto que estaba pautada para instrumentarse en el año escolar 2015-2016.

A ese arranque, siguieron varias modificaciones, que, en algunos casos, se restringieron a cambios de denominaciones y de horarios, con una precaria evaluación y sin resolver los problemas de fondo, así como tampoco, los adicionales, creados durante la instrumentación de la propuesta.

Ese proceso, en lugar de concertado con las comunidades y planificado con meticulosidad, ha sido improvisado y atropellado, generando confusión y problemas innecesarios en los liceos, en algunos casos, derivados de la obvia falta de formación de los docentes para la instrumentación de la agrupación de asignaturas en áreas, y en otros, derivados de problemas administrativos que debía haber abordado y evitado el ministerio, como la inexistencia de formatos para el registro de calificaciones, de acuerdo a las nuevas pautas de organización curricular.

La improvisación y fallas en la consulta y en los aspectos técnicos de la propuesta, no se ha corregido desde entonces, sino que se ha sostenido hasta el momento, ampliándose a la educación media técnica que en este año escolar que culmina, sufrió los enredos del intento de integración de varios planes de estudio de forma parcial y, en este momento, está esperando por una nueva propuesta curricular a instrumentarse para el próximo año escolar, que se supone, que está en plena construcción y validación.

En ese precario contexto curricular, se han estado formando los bachilleres que ahora se están graduando. Pero además, en no pocos casos, se están graduando en liceos en los que, como es por todo el país conocido, desde hace tiempo, hay ausencia de profesores en algunas materias, por lo que, aunque los estudiantes no tienen la oportunidad de cursarlas y aprender, el sistema les asigna una calificación y les emite una certificación como si efectivamente las hubieran cursado y hubieran desarrollado todos los aprendizajes que se aspira que tengan al finalizar.

Así nuestros bachilleres, en lugar de la educación de calidad a la que tienen derecho y que el Estado está en el deber de garantizarles, están recibiendo una certificación de estudios comprometida, además de por un manejo improvisado del diseño curricular de educación media y por la falta de profesores, por la precaria situación de los planteles que en muchos casos no cuentan ni con las condiciones, ni con los equipos y recursos para facilitar los aprendizajes; pero aún más, en el contexto de la emergencia humanitaria compleja que experimenta Venezuela, está comprometida por las consecuencias del impacto de la situación nacional en el proceso educativo que, entre otras, se traduce en inasistencia recurrente a clases de muchos estudiantes, con la consecuente y frecuente interrupción de los procesos de aprendizaje y la disminución del tiempo real dedicado a su formación.

Además, esa certificación también está comprometida, y desde hace tiempo, por una concepción errada del sistema de evaluación que privilegia el otorgamiento de un certificado, antes que la efectiva certificación de los aprendizajes. Por tanto, el título de bachiller, como certificación oficial del sistema educativo, hoy en día en Venezuela, no constituye una prueba, ni es garantía de que los bachilleres venezolanos, tengan la formación de calidad que se aspira desarrolle en, y que tengan al culminar, la educación básica.

Sin esa formación, los jóvenes están condenados a un futuro en el que experimentarán innecesarias dificultades y en muchos casos, al fracaso en diversas dimensiones de su vida.

 

Año escolar 2016-2017 = sólo 133 días de clase… con suerte


A esta hora pudimos conocer la circular emanada del MPPE y firmada por el ministro, con la que se establece una nueva fecha de culminación del año escolar.

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Como se lee en el primer párrafo de la comunicación, la razón para hacer esta modificación, es la celebración de unas elecciones el 30 de julio.

Al respecto es necesario aclarar:

  1. Que con esa decisión el MPPE profundiza la violación del artículo 40 de la Ley Orgánica de Educación que establece que el año escolar tendrá 200 días hábiles.
  2. Es la primera vez en la historia contemporánea que en las escuelas, como centros electorales, son suspendidas las actividades por tanto tiempo para la realización de un proceso electoral. En efecto, el tiempo de actividades que las escuelas deberían perder por la realización de unas elecciones no debería pasar de los dos días -el viernes antes y el lunes después de la elección-, aunque en los últimos años, el MPPE estaba permitiendo que las actividades se suspendieran por 4 o 5 días -desde el martes o miércoles antes, hasta el lunes después del acto electoral-. En este caso, se estarían tomando las escuelas 2 semanas antes del evento, por lo que se pierden, de hecho 9 días hábiles -el lunes 24, por ser el Natalicio de Simón Bolívar, es feriado-, lo cual, es completamente irregular y no tiene ningún tipo justificación técnica.
  3. Este anuncio se hace en un momento muy poco conveniente y sin la anticipación necesaria, para que en cada escuela se puedan hacer ajustes que garanticen los aprendizajes y la calidad de la educación que en ellas se desarrolla. No se entiende, ni se justifica que el MPPE haga este anuncio, faltando, apenas 12 días hábiles para la nueva fecha de culminación del año escolar, ni que el mismo coincida con la realización de actividades de cierre de procesos pedagógicos que deberían haberse modificado con anticipación.
  4. Al margen de los cuestionamientos que existen sobre la legalidad y constitucionalidad del proceso para el que se celebrarán dichas elecciones, como mencionamos en la publicación de ayer, no existe ninguna justificación para no haber esperado para realizarlo una vez culminado el año escolar, especialmente tomando en consideración, el carácter de prioridad absoluta que tienen los derechos de los niños y jóvenes.
  5. Y retomando la primera observación que hicimos ayer: Dada la cantidad de elementos que han afectado el desarrollo del año escolar y el aprovechamiento del tiempo efectivo de clases, el MPPE en su rol de garante del derecho a una educación de calidad para todos, en lugar de acortar el año escolar, debería estar haciendo una evaluación escuela por escuela del tiempo perdido, para ajustar el calendario escolar, pero ampliándolo para poder recuperarlo y garantizar la calidad y completitud de los aprendizajes. (Puedes leer más detalles en nuestra publicación previa aquí)

Sobre los aspectos específicos del evento para el cual se organiza ese proceso electoral, hay una serie de observaciones que haremos en otra publicación, pero adelantamos que hoy 27 y mañana 28 de junio, se deben estar celebrando los Congresos Pedagógicos Estadales, que son espacios para el intercambio de experiencias y saberes entre los docentes de cada entidad federal que forman parte del denominado “Sistema Nacional de Investigación y Formación del Magisterio”.

Este año, en lugar de centrarse en el intercambio de experiencias y saberes, está dirigido al debate de los objetivos programáticos que se proponen para la Asamblea Nacional Constituyente, por lo que pasa de ser un espacio de reflexión pedagógica, a un espacio de debate político para la participación de un sector de la sociedad en un proceso altamente cuestionado por estar viciado de nulidad, al violar la Constitución, por la forma en la que está siendo convocado.

En este caso, como en el de la celebración de la consulta electoral, se cuestiona el uso de espacios y tiempos propios del proceso educativo, para la realización de actividades políticas que, de estar ajustadas a derecho, pudieran ser convocadas sin alterar el desarrollo del año escolar, entendiendo que esa práctica atenta contra la garantía de una educación de calidad para todos, tal como rezan los textos legales y tratados que recogen los compromisos del derecho a la educación en Venezuela y a nivel internacional.

¿133 o máximo 138 días de clase, tendrá este año escolar?


Tal como apuntamos en nuestra publicación del 5 de septiembre del año pasado, justo antes de que iniciara el año escolar 2016-2017 –200 – 193 = 7 días menos de actividades escolares– el inesperado atraso del inicio de actividades escolares, tenía como consecuencia la pérdida de 7 días en el calendario escolar, violando lo establecido en el artículo 49 de la Ley Orgánica de Educación.

“Artículo 49. Para el subsistema de educación básica el año escolar tendrá doscientos días hábiles. El mismo se divide a los fines educativos, de acuerdo con las características de cada uno de los niveles y modalidades del Sistema Educativo atendiendo a la diversidad, las especificidades étnico-culturales, las características regionales y a lo que establezca el Reglamento de la presente Ley. El subsistema de educación universitaria regulará esta materia en su legislación especial.”

De acuerdo a las cuentas que hicimos en ese momento, de los 193 días en los que, por dicho recorte, se podían realizar actividades educativas -incluyendo días de clase y días de actividades complementarias y administrativas-, sólo 143 podrían utilizarse efectivamente como días de clase.

Ese recorte, ya generaba preocupación sobre el éxito del sistema en garantizar una educación de calidad para todos, debido a que la duración del año escolar no es un dato aleatorio, sino que responde a las necesidades que se derivan de la dinámica y tiempos de aprendizaje, de acuerdo a los programas de estudio vigentes.

A esa preocupación, se sumaba la instrumentación accidentada de la denominada “Transformación Curricular” que, especialmente, en el nivel de educación media, no contaba con las condiciones administrativas, ni los recursos humanos requeridos para desarrollar algunos de los aspectos medulares que se proponía, y tampoco, con las orientaciones curriculares adecuadas para garantizar el aprendizaje, en un modelo pésimamente diseñado.

Adicionalmente, el desarrollo de las actividades escolares ha sido impactado de forma negativa a lo largo de lo que va de año escolar, por diversos factores. En algunos casos y desde el inicio del año escolar, la asistencia de los estudiantes a clases disminuyó porque las familias no contaban con los recursos para sufragar los costos del transporte público para su traslado ida y vuelta a las escuelas; en otros, la disminución de la asistencia, se debió a la imposibilidad de las familias de garantizar la alimentación durante el horario escolar, alimentación que no ha estado garantizada con regularidad durante lo que va de año, dadas las reiteradas fallas en los programas de alimentación escolar -en algunos planteles, las fallas en los programas de alimentación, tuvieron como consecuencia adicional, la reducción de la jornada diaria-; y en otros casos, la inasistencia se ha debido a la necesidad de las familias de incorporar a jóvenes y niños, en las actividades de búsqueda y adquisición de alimentos, especialmente, en las largas colas que las familias deben realizar, debido a la escasez de los productos de la canasta básica.

A estas irregularidades, en los dos últimos meses y medio, se suman la disminución de la asistencia, la interrupción de la jornada diaria, o su suspensión parcial o total, derivada de las manifestaciones de protesta, que se han dado como consecuencia de la situación económica y política del país. La disminución de la asistencia, en este marco, ha respondido a fallas o restricciones injustificadas en el transporte público y a la inseguridad en el traslado a las escuelas y en el recinto educativo, que se ha ido agravando progresivamente, con el uso de gases lacrimógenos por parte de los organismos de seguridad del Estado, primero cerca de los planteles, y recientemente, dentro de los mismos, poniendo en riesgo no sólo la seguridad de los estudiantes, sino su salud. Esta situación, constituye una violación adicional a los derechos de los niños y jóvenes.

Con este panorama, hasta el momento, se esperaría que el Ministerio de Educación (MPPE) estuviera, desde hace unas semanas, realizando un inventario de los días de clase perdidos, escuela por escuela, y elaborando, en cada caso, una estrategia para su recuperación, de manera de poder garantizar que todos los estudiantes, cuenten con el tiempo requerido para desarrollar un aprendizaje de calidad.

Sin embargo, desde hace dos semanas las comunidades educativas han agregado a los problemas antes descritos, la incertidumbre ante el anuncio de la reducción del año escolar.

Inicialmente, algunas escuelas de algunos Estados, y desde el correo de sus supervisores, recibieron una circular, anunciando que se adelantaba una semana la culminación del año escolar, porque los planteles deberían ser tomados por el Plan República, la última semana del año escolar, para garantizar un proceso electoral a finales de julio. A continuación podrán ver el texto completo de dicha comunicación.

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Es importante aclarar que de esa comunicación, nos llegaron dos versiones. La primera sólo tenía 3 puntos y no contenía la explicación sobre las calificaciones que se encuentra en el punto 3, pero las fechas eran las mismas. También es importante aclarar, que sobre la autenticidad de ese documento se generaron muchas dudas, incluyendo las que generó un mensaje enviado a algunas escuelas, también a través de la red de supervisores, por la aplicación whatsapp, en la que, en nombre de la viceministro de educación media, se informaba que no se trataba de un comunicado oficial, elaborado por una autoridad del MPPE. Aquí pueden ver la captura de pantalla del mensaje:Screenshots_2017-06-26-06-33-53

Sin embargo, todos los directivos que recibieron la comunicación, dijeron que fue enviada por su supervisor directo, pero además, revisando los datos de autoría del archivo, se encontró que en ambos casos, el origen, tal como se aprecia en las siguientes capturas de pantalla, es el mismo, un supervisor y en el caso de la segunda versión, que es la aquí publicada, el autor es el mismo, y el que aparece registrado haciendo la modificación, también es un supervisor del MPPE.

Así como se recibieron esas comunicaciones en algunas escuelas, en otras, se recibieron sólo mensajes de texto, en los que se anunciaba que pronto se comunicaría oficialmente un ajuste en las fechas de culminación del año escolar, pero también hubo escuelas en las que no se recibió ninguna notificación de cambio.

Esta situación, constituyó una nueva irregularidad en el desarrollo del año escolar, debido a que, tradicionalmente, la planificación se elabora para todo el año, con base al calendario que se envía a las escuelas al inicio del año escolar, y plantear la posibilidad de recortar una semana de actividades, implicaría una serie de ajustes que no se pueden programar con tan poco tiempo, sin tener como consecuencia, la disminución de la calidad de los aprendizajes.

Pero lo más grave de dicha irregularidad, es que hasta hoy, se han cruzado diversas comunicaciones, en casi todos los casos, por la aplicación WhatsApp, sin las formalidades que unos cambios de ese tipo ameritarían, y en algunos casos con variaciones en las fechas que implican más días perdidos de clase. Un ejemplo de dichas comunicaciones, son las siguientes:

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Se espera que hoy, 26 de junio, en reuniones entre los supervisores y los directores de las escuelas, que se han convocado, a última hora, en estos días, se aclare la situación del calendario y la fecha efectiva de culminación del año escolar.

No obstante, es importante dejar constancia de que:

  1. Dada la cantidad de elementos que han afectado el desarrollo del año escolar y el aprovechamiento del tiempo efectivo de clases, el MPPE en su rol de garante del derecho a una educación de calidad para todos, debería estar haciendo una evaluación escuela por escuela, para poder ajustar el calendario escolar, pero ampliándolo para poder recuperar el tiempo perdido.
  2. No existe ninguna razón que justifique que se adelante la culminación del año escolar, para dar paso a un proceso electoral cuya fecha no estaba incluida previamente en el calendario y que se ha fijado, también de manera irregular, sin cumplir todos los requisitos constitucionales previos, de acuerdo al proceso político al cuál está referido. En todo caso, si el proceso electoral, estuviera ajustado a derecho, podría haberse programado para realizarse una vez culminado el año escolar, especialmente tomando en consideración, el carácter de prioridad absoluta que tienen los derechos de los niños y jóvenes.
  3. No existe ninguna justificación tampoco, para que los ajustes que se han planteado hacer al calendario escolar, se realicen en medio de un ambiente de incertidumbre, con información cruzada por parte del MPPE y sin el tiempo suficiente como para que las escuelas puedan ajustar su programación y mantener la calidad en los aprendizajes que en ellas se desarrollan.
  4. Si se hace efectiva la modificación del calendario, adelantando la culminación del año 2016-2017 a alguna de las dos fechas anunciadas -21 de julio o 14 de julio- se estarían perdiendo dos semanas adicionales, a la que ya se perdió por el atraso en el inicio de este año escolar, lo que es inaceptable porque implicaría tener 133, o máximo 138, días de clases.

 

 

 

En el inicio del año escolar 2016-2017 no necesariamente vamos a clases


Después del anuncio que hiciera el ministro de educación, a través de su cuenta en twitter y de las publicaciones del calendario en sus dos versiones -la inicial y la corregida- se estableció que el año escolar en Venezuela, inicia el 26 de septiembre -violando lo establecido en el artículo 54 del RGLOE y el artículo 49 de la LOE, como señalamos en nuestras publicaciones recientes.

Los últimos días de esta semana -previa al inicio de clases-, han estado llenos de noticias sobre los costos de la canasta educativa -la canasta educativa incluye costos de matrícula, transporte, uniformes, útiles escolares y alimentación-, y la incertidumbre que genera, en las comunidades educativas, la aplicación de la transformación curricular de la educación media. Paralelamente, y con el lema “exitoso regreso a clases” el gobierno, con la participación de altos funcionarios, ha desplegado una campaña este fin de semana.

A esta altura, el ministerio no ha ofrecido una explicación sólida para atrasar el inicio de clases. No obstante, por el contenido de las noticias y de la campaña gubernamental, pareciera tratarse de un problema de previsión y planificación: el ministerio no estaba listo para iniciar las actividades escolares a tiempo.

Como es costumbre, en el Observatorio Educativo de Venezuela, haremos un esfuerzo para monitorear el inicio del año escolar, con la información que nos llegue por distintas fuentes, haciendo especial énfasis en la que puedan suministrarnos directamente, desde las comunidades educativas, sus miembros. Te invitamos a acompañarnos. Al final de este post encontrarás la información y los mecanismos para hacerlo.

Orientaciones pedagógicas

Por los caminos verdes para nosotros -por una ruta más oficial para algunas escuelas-, ha estado llegando a los directivos, entre sábado 24 y domingo 25, un documento titulado “ORIENTACIONES PEDAGÓGICAS AÑO ESCOLAR 2016-2017“. Este es un documento complementario al calendario que tiene como propósito difundir las pautas de trabajo en las escuelas, a lo largo del año. Es un documento imprescindible para la planificación de actividades, por lo que debería elaborarse y enviarse a los planteles el último mes del año escolar anterior, junto con el calendario.

Sin embargo, como se puede apreciar en las propiedades del documento, recogidas en la captura de pantalla siguiente, éste se comenzó a elaborar el 14 de septiembre y su última modificación data del viernes 23, a las 8 de la noche, es decir, que estaba listo para ser enviado a las escuelas sólo a dos días del “inicio oficial” de clases. Es importante mencionar que, en años anteriores, este documento llegó con mayor atraso a los planteles.

El documento de este año, contiene menos pautas detalladas y más texto descriptivo. En su introducción, aclara a quienes está dirigido y el objetivo que pretende cumplir:

Posteriormente expresa que:

“El año escolar 2016-2017 es un año de profundización en el marco de una revolución educativa indetenible, un proceso de transformación curricular que coloca en el centro del debate LOS QUÉS, LOS POR QUÉS, LOS PARA QUÉS Y LOS CÓMOS de la escuela en la prefiguración de la República que queremos y que necesitamos; así como la consolidación de los circuitos educativos en un proceso de transformación institucional con mayor organización y eficiencia en el territorio.” (Surayado nuestro)

Para los miembros de las comunidades educativas que aún no lo tengan, pero también para todo el que quiera leerlo, está disponible aquí: Orientaciones Pedagogicas 2016-2017, porque, por el momento, no se encuentra publicado en la web del ministerio.

Sin agotar todos los aspectos del documento, queremos hacer referencia a algunos:

  1. La primera pauta que se encuentra en dicho documento, dice que en este inicio de actividades, las escuelas deberán comenzar “organizando planes de trabajo intersectoriales con su respectivo cronograma” con el apoyo de las familias y de una serie de instancias y organizaciones, algunas vinculadas al gobierno, o que forman parte de la estructura del Estado, pero otras, como la OBE y el MBF que aglutinan a la militancia del partido de gobierno, en lugar de ser la representación diversa y plural de los dos sectores.

Con respecto a la actividad, es importante resaltar que se trata de una tarea que debió conocerse antes del llamado a clases para que los actores convocados tuvieran tiempo suficiente para realizar la integración y la planificación respectiva. Esto tampoco será posible dadas las irregularidades con las que inicia el calendario este año.

2. En la sección de “orientaciones metodológicas” del documento, encontramos un dato que nos permite verificar que la explicación de por qué el inicio del año escolar se atrasó, es que el ministerio no estaba listo. En el texto se aprecia que el gobierno nacional decidió articular al sector educativo en el plan general de la denominada “Mesa del Vivir Bien” y que las reuniones preparatorias para arrancar esa iniciativa, se habrían estado dando el 13 y el 15 de septiembre.

Por tanto, se hacía imposible que el año escolar arrancara, como dice el RGLOE el 16 de septiembre.

3. Posteriormente, en esa misma sección, el documento presenta dos “cronogramas”. El primero es una propuesta para que las escuelas programen la primera semana de actividades y el segundo, recoge la programación de la semana del 19 al 25 de septiembre, en el marco de la Transformación Curricular.

En la siguiente captura de pantalla, se puede apreciar el contenido del primer “cronograma”:

Como se puede apreciar de la programación sugerida por el ministerio, la primera semana del año escolar, no será, como se ha anunciado desde el ejecutivo nacional, este fin de semana, un “exitoso regreso a clases“, sino que será para la organización del personal y las actividades, para la integración de la comunidad educativa y para el mantenimiento de la escuela.

De acuerdo a esta propuesta, no comenzarán las actividades de enseñanza propiamente dichas, a menos que los docentes puedan transformar cosas como la elaboración del plan de seguridad escolar, la articulación de las vocerías de los consejos educativos, la revisión de los espacios útiles para la siembra, la organización de viveros y la reparación de mesas-sillas, por ejemplo, en proyectos integrales para enseñar matemáticas, física, biología, comunicación, trabajo en equipo, toma de decisiones, resolución de problemas, ciencias de la tierra, ciencias sociales y ciudadanía, lo que resultaría posible y seguramente formativo e interesante para los estudiantes, si los docentes contaran con tiempo suficiente para planificar dichos proyectos, que, dados los tiempos, no es el caso.

4. A partir del final de la página 7, continúa el documento con la presentación de las líneas estratégicas que, para este año escolar, son dos: proceso de transformación curricular y proceso de transformación institucional.

5. Llama la atención que, en la presentación de la línea denominada “proceso de transformación curricular” de acuerdo al propio texto, los esfuerzos no se circunscriben a la propuesta para el nivel de bachillerato -que tanto nerviosismo ha generado a la comunidad educativa en el último mes-, sino que abarca aspectos comunes a todos los niveles y modalidades.

Entre las páginas 8 y 30 del documento, se presentan dichos aspectos, aunque las últimas dos páginas están referidas a la organización de las actividades del denominado “Sistema Nacional de Investigación y Formación del Magisterio” y a un planteamiento titulado “Repensar la jornada laboral“.

Este último, que ya ha sido presentado en los documentos complementarios a la propuesta de transformación curricular de media, se presenta en los mismos términos que en los documentos previos, por lo que, en este caso tampoco aborda tres problemas que son esenciales para garantizar que los cambios que se proponen, funcionen

– La forma de contratación de los docentes de bachillerato,

– La formación de los docentes en contenido, calidad y tiempo -para que puedan atender a una nueva lógica curricular algunos y otros para que sepan lo que deben enseñar-

– Y el presupuesto necesario para garantizar una nueva forma de contratación docente, ampliar las horas de dedicación de los ya contratados y contratar los docentes adicionales que sean necesarios por la instrumentación de esa nueva forma de organización en las escuelas.

Sin esos elementos, cualquier modificación que se pretenda instrumentar en términos de la dedicación y el horario de trabajo de los docentes, estará, como el modelo del Liceo Bolivariano, condenado al fracaso.

6. En la presentación de la línea denominada “proceso de transformación institucional“, se presentan los aspectos relacionados a los cambios organizacionales en el ministerio, específicamente en la organización de la red planteles y de supervisión.

Los cambios se inician con la propuesta de organizar a los planteles en circuitos educativos, tiene como propósito la evolución de la forma de funcionamiento del sistema que permitiría pasar de las tradicionales reuniones de los supervisores con los directores para informar las directrices del ministerio, a unos espacios de organización inter-planteles, en los que se debería desarrollar trabajo y planificación conjunta y en los que se plantea una integración ampliada con las comunidades de las zonas en las que éstas se ubican.

Como propuesta puede tener bondades, si los planteles cuentan con suficiente autonomía para tomar decisiones conjuntas y los directivos, con suficiente tiempo para emprender actividades adicionales a las que les corresponde realizar en sus escuelas. Ambas cosas, deben estar consideradas tanto en términos de las normas que se requieren para hacerlas viables, como en la forma de contratación y el tiempo de dedicación de los directivos.

Por otra parte, las normas deben ser lo suficientemente claras y precisas, como para no generar dudas e incertidumbre sobre el rol de los actores de los diversos “Consejos Educativos” a convocar. Por cierto, sobre los “Consejos Educativos” hay una demanda de claridad por parte de las comunidades de las escuelas, dado que no está clara la suerte de la normativa que los creó.

7. En esta sección, se incluye también una presentación de las denominadas “Jornadas de Mantenimiento Escolar” que, como también dijimos en su momento, son una transferencia de los costos del mantenimiento de las instalaciones educativas, de los propietarios y administradores de las escuelas, a las comunidades; del Estado a la ciudadanía.

Esta transferencia se hace, en medio de un discurso de se sustenta en la “gratuidad” de la educación y pretende ignorar que, en el esquema de relaciones y responsabilidades establecidos en Venezuela, el ciudadano contribuye con el pago de impuestos al financiamiento de las actividades que se desarrollan desde el Estado y en las que éste asume una obligación. El derecho a la educación es una de ellas y dado que la educación básica es obligatoria y se reconoce como gratuita, parte de la obligación del Estado es ofrecerla sin costo para las familias, especialmente, las que estudian en las escuelas que son propiedad y son administradas por él.

El país puede, buscar un arreglo institucional que permita que al Estado ofrecer educación totalmente gratuita en las escuelas oficiales, sin violar lo que establece el derecho a la educación y haciendo algunos ajustes en las normativas específicas internas, asumiendo los costos de las actividades que ello implique. O puede sincerar su falta de recursos y explicando al país, que no cuenta con presupuesto para honrar sus obligaciones en el sistema educativo, por lo que debe requerir de las comunidades de las escuelas que, además de que paguen los impuestos, trabajen en el mantenimiento de las instalaciones para que éstas estén en condiciones óptimas.

Lo que no puede es disfrazar el aporte, en horas de trabajo, de las comunidades, con un discurso de “corresponsabilidad”, “compromiso” y “sentido de pertenencia”, que parte de la premisa de que las escuelas necesitan mantenimiento preventivo y correctivo, porque sus comunidades tienen una “cultura” de “desidia”, “indiferencia” e “indolencia”. (captura de pantalla del documento)

mantenimiento

Monitoreo del inicio del año escolar

Este año nos hemos propuesto extender el monitoreo del inicio del año escolar al primer mes de actividades. En esta oportunidad te invitamos a participar y a reportar desde tu escuela, como padre, representante, docente, trabajador administrativo, obrero o estudiante.

Para hacer efectiva la participación tenemos 3 rutas:

  1. Cuéntanos si comenzaron las clases en tu escuela y en qué condiciones, escribiendo a nuestro correo: monitoreoOEV@gmail.com
  2. Tuitea sobre el inicio de clases en tu escuela usando la etiqueta #AClasesVzla
  3. Llena un reporte en línea. El reporte lo puedes llenar en directamente en nuestro Mapa.

En ese enlace vas a poder ver, ubicados en el mapa, todos los reportes que nos envíen y que hayamos podido verificar y también vas a poder enviarnos el tuyo. Cuando abras el enlace, encontrarás esta vista:

primera-pantalla

Esa es la vista de un servicio gratuito asociado a Ushahidi que utilizaremos para colectar los reportes. Como no pudimos cambiarle el idioma a la interfase, te pedimos disculpas y te orientaremos en su uso.

Para enviar un reporte, tienes tres botones que puedes usar:

para-reportar

Pisando el primer botón, se despliega un menú que también te indica todas las formas en las que puedes hacer el reporte:

para-reportar2

Aunque no lo pusimos como opción, como verás, si tienes un teléfono iPhone o Android, puedes bajar la app de Ushahidi y hacer el reporte desde allí. Nosotros no hacemos énfasis en esa vía, porque no todo el mundo tiene ese tipo de teléfono y por las limitaciones del tipo de reporte que se puede hacer desde allí, pero si es la manera más fácil para ti, puedes usarla.

Si en lugar del 1, pisas los botones 2 y 3, el sistema te dirige directamente al formato del reporte y se verá así:

pagina-reporte

Si tienes información sobre el primer día, es decir, sobre este lunes 26, selecciona el formato “Inicio del año escolar (básica)” que te lleva a unas pocas preguntas que te permitirán informar si comenzaron o no las clases en tu escuela. Pero si tienes información sobre varios días y quieres hacer un reporte más completo, selecciona “Inicio del año escolar (completa)”.

Ambos formularios comienzan con los mismos campos: “título del reporte” (aquí puedes poner una frase corta que describa lo más importante de su caso), “descripción” (aquí puedes contarnos con detalle lo que sucede, que no esté recogido en el resto de las preguntas del formato) y “categorías” (en el que puedes marcar las casillas que se relacionen con la situación que estás reportando en tu escuela).

Después de llenar las preguntas del reporte, vas a encontrar con esta parte del formato que viene añadida por el sistema:

informacion-opcionalEn ella puedes poner tu nombre y tu correo, para poder comunicarnos contigo, si hiciera falta ampliar o precisar algún dato. Siempre tus datos personales serán confidenciales.

Y para cerrar el reporte y enviarlo, te encontrarás con esta sección de localización y agregado de enlaces o fotos.

datos-adicionales

Cuando estés listo, verifica que hayas respondido todos los campos con “*” que son los obligatorios y al final, no olvides dar el botón rojo para enviar.

Te damos las gracias de antemano, por participar y permitirnos visibilizar la situación de las escuelas al inicio de este año 2016-2017

Analfabetismo: entre 1,23 y 57,9


En 1948 se incluyó el derecho a la educación en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (#DDHH). Actualmente, se considera que las personas tienen derecho a la educación toda la vida, es decir, desde que nacen hasta que se mueren. Con la declaración de la educación como derecho, la alfabetización, que es lo más básico en educación, también se considera un Derecho Humano.

En Dakar, en el año 2000, 160 países suscribieron un acuerdo para alcanzar, en el 2015, 6 objetivos dirigidos a lograr una Educación Para Todos (1). Estos objetivos son:

  1. Atención y educación de la primera infancia (Educación pre-primaria, nutrición, disminución de la mortalidad)
  2. Enseñanza primaria universal
  3. Aprendizaje de los jóvenes y adultos (Ampliación del acceso en secundaria y superior)
  4. Alfabetización de los adultos
  5. Paridad e igualdad entre sexos
  6. Calidad de la educación

Anualmente la UNESCO publica un informe para dar cuenta del avance de los países suscriptores en el logro de estos objetivos. Los informes de seguimiento hacen énfasis en algunos aspectos de interés cada año. Los publicados hasta el momento se pueden ver aquí: Informe de Seguimiento de la Educación para Todos.

Sin embargo, este reporte no versa sobre los datos contenidos en los informes de la UNESCO, se trata de una primera aproximación, un balance inicial y descriptivo, del estatus del cumplimiento del objetivo 4, la Alfabetización de adultos, a la luz de la publicación oficial de algunos de los datos del CENSO realizado en Venezuela en el año 2011.

De acuerdo a la UNESCO, se considera a una persona alfabeta cuando tiene la habilidad para leer y escribir con comprensión e incorpora esta habilidad en su vida diaria. La razón para incluir la alfabetización de adultos como uno de los objetivos en marco de acción de Dakar, se recoge en la siguiente captura del informe de UNESCO (UNESCO, 2011; Panorama Regional: América Latina y el Caribe, p 5)

Para medir el estatus de la alfabetización, la UNESCO incluye en sus informes datos que no son producto de pruebas o evaluación directa de competencias, sino que son producto del reporte suministrado por las personas. En la mayoría de los casos, utiliza como fuente la Encuesta de Hogares por Muestreo en la que los entrevistados informan si poseen o no esa habilidad.

En los censos de población se recoge la misma información con una pregunta muy sencilla. En el cuestionario del Censo 2011, la información se recogió a través de la pregunta número 15 de la quinta sección, con la siguiente formulación: “¿Sabe leer y escribir? Si o No” (2)

Aunque esa pregunta se realiza para todas las personas que son censadas, técnica y tradicionalmente, y de acuerdo a la UNESCO, para calcular la tasa de analfabetismo no se incluye a toda la población, sino a las personas de 15 años en adelante, es decir, que la tasa de analfabetismo refleja la proporción de personas de 15 años y más que no leen ni escriben.

Evolución de la tasa de analfabetismo nacional

De acuerdo a los datos del Censo del 2001 la tasa de analfabetismo en Venezuela era 7,02.

En el 2005, específicamente el 28 de octubre, Venezuela se declaró territorio libre de analfabetismo, lo que quiere decir, según UNESCO, que menos del 4 % de la población era analfabeta, lo cual se considera un avance significativo con respecto a los datos reflejados por el Censo del 2001.

Sin embargo, cuando revisamos los resultados del Censo 2011 encontramos que la tasa de analfabetismo, para ese momento, es de 5,23 %, lo cual implica un retroceso con respecto al logro reportado en el 2005.

Comportamiento de la tasa de analfabetismo por edad

Como es lógico, el comportamiento del analfabetismo por grupos de edad es variable y como se aprecia en el Censo del 2001, a medida en que aumenta la edad, también aumenta la proporción de personas que son analfabetas. Esta situación debería haberse modificado dada la existencia de políticas educativas dirigidas a la universalización de la educación básica (especialmente la educación primaria) y a la alfabetización de las personas adultas a través de las Misiones.

No obstante, los datos del Censo 2011 nos indican que este comportamiento se mantiene, lo que significa que tenemos que revisar la eficacia de dichas políticas.

Datos del Censo 2011

Porcentaje de la población que es analfabeta por grupos de edad. Elaboración propia con datos del Censo 2011 (*)

Obviamente, de acuerdo a la estructura de nuestra pirámide poblacional, hay muchas menos personas en los grupos de edad más avanzada que en los de los más jóvenes, sin embargo, el problema está en que en el porcentaje de personas analfabetas aumenta con los grupos de edad, a pesar de haber hecho inversiones importantes en políticas de inclusión escolar y de alfabetización de adultos.

En términos absolutos, la tasa registrada en el Censo del 2001, 7,02 %, equivale a 1.082.485 personas y la registrada en el Censo del 2011, 5,23 %, a 1.039.217 personas.

Si hacemos una comparación por edades simples, entre el porcentaje de población que era analfabeta por edad, según lo registrado por el Censo del 2001 y el que registra el Censo del 2011, vemos como, en efecto, para cada edad la proporción de población analfabeta, disminuye un poco, especialmente de los 40-80 años. Esto significa que entre las personas que en el 2011 tenían 40 años, por ejemplo, hay más alfabetas, que entre las que tenían esa edad 10 años antes.

Porcentaje de población analfabeta por edad simple (años cumplidos) contraste entre los censos del 2001 y del 2011

Porcentaje de población analfabeta por edad simple (años cumplidos). Contraste entre los censos del 2001 y del 2011.  Elaboración propia con datos de los Censos 2001 y 2011 (*)

Pero si contrastamos esas edades consigo mismas 10 años después, usando los datos de ambos censos, podemos apreciar que el porcentaje de analfabetas se mantiene, es decir, el porcentaje de analfabetismo es el mismo para quienes tenían 15 años en 2001 y tenían 25 años al momento de realizarse el censo del 2011. Este comportamiento se mantiene en todas las edades, salvo para los mayores de 90 años, para los que se aprecia un aumento, probablemente derivado del incremento en la esperanza de vida de la población en este tiempo.

Porcentaje de la población que es analfabeta por edad simple (años cumplidos). Contraste entre los censos del 2001 y del 2011, 10 años después.

Porcentaje de la población que es analfabeta por edad simple (años cumplidos). Contraste entre los censos del 2001 y del 2011, 10 años después. Elaboración propia con datos de los Censos 2001 y 2011 (*)

Por otra parte, es importante señalar que la mayor proporción de la población analfabeta se ubica en las edades correspondientes a la Población Económicamente Activa (PEA), esto es entre los 15 y los 64 años que es la edad de jubilación oficial de las personas en Venezuela. Si vemos como se comporta ese porcentaje por Entidad, tenemos que en sólo dos Estados, el porcentaje de población analfabeta que es PEA es menor del 60 %, en el resto del país, supera este porcentaje.

Población analfabeta que es Población Económicamente Activa por Estado. Datos del Censo 2011

Población analfabeta que es Población Económicamente Activa por Estado. Elaboración propia con datos del Censo 2011 (*)

Distribución de la población analfabeta en el territorio

Como se aprecia en el mapa anterior, la distribución de la población analfabeta no es homogénea en el territorio nacional, por lo que, a pesar de que la tasa para el país sea de 5,23 %, hay Estados, Municipios y Parroquias que registran tasas menores, pero también mucho mayores que la nacional.

El siguiente gráfico que recoge el comportamiento de la tasa de analfabetismo por entidad federal para el Censo 2011:

Comportamiento de la tasa de analfabetismo por entidad de acuerdo a los datos del Censo del 2011

Comportamiento de la tasa de analfabetismo por entidad de acuerdo a los datos del Censo del 2011. Elaboración propia con datos del Censo 2011. (*)

Como se puede observar, hay sólo 6 entidades que tienen una tasa de analfabetismo menor que la establecida por UNESCO para poder declarar a un territorio como libre de analfabetismo y 10 entidades, incluyendo las 6 primeras que registran una tasa de analfabetismo menor que la nacional. El resto, incluyendo las Dependencias Federales, registran tasas mayores que la nacional, en algunos casos, como Apure y Amazonas, de más del doble de la tasa nacional y como el del Delta, de más del triple.

Adicionalmente, es importante resaltar que hay una diferencia de 14,6 puntos, entre la entidad que tiene la menor tasa de analfabetismo que es Distrito, con 1,81 y la que tiene la mayor tasa del territorio, que es el Delta con 16,4, es decir, que el Delta tiene una tasa 9 veces mayor que la de Distrito.

Si vemos esto en un mapa, podemos notar que las mejores tasas se registran en la región central y en Nueva Esparta. Teniendo las peores tasas en los Estados Apure, Amazonas y Delta Amacuro.

Tasa de analfabetismo por Estado, de acuerdo a los datos del Censo 2011

Tasa de analfabetismo por Estado, de acuerdo a los datos del Censo 2011. Elaboración propia con datos del Censo 2011 (*)

Sin embargo, este comportamiento varía si ponemos la lupa un poco más grande y observamos el comportamiento de la tasa de analfabetismo por municipio. En este caso, encontramos que hay dos municipios en los que se registra la menor tasa de analfabetismo que son el Municipio Mario Briceño Iragorri del Estado Aragua y el Municipio San Diego del Estado Carabobo, ambos tienen una tasa de 1,23 (La tasa nacional es 4,26 veces la de estos municipios)

Distribución del analfabetismo por Municipio, de acuerdo a los datos del Censo 2011

Distribución del analfabetismo por Municipio, de acuerdo a los datos del Censo 2011. Elaboración propia con datos del Censo 2011. (*)

En este mapa se puede apreciar que los municipios con una tasa de analfabetismo menor que 4 %, no se encuentran solamente en la zona central del país. Estos municipios son:

municipios menos de 4b

Municipios con una tasa de analfabetismo menor al 4 %, por rango y por Estado de acuerdo a los datos del Censo 2011. Elaboración propia con datos del Censo 2011 (*)

En el caso de Distrito, como para el Censo corresponde a un sólo municipio, Libertador, si analizamos el comportamiento de esta tasa por parroquias, encontramos que la Parroquia La Candelaria es la que presenta la menor tasa de analfabetismo con un 0,8 %, mientras que la mayor la registra Antímano, con un 3 %. En el caso de Vargas, la parroquia con menor tasa de analfabetismo en Macuto, con 0,95 % y la mayor es Carayaca con 10,79 %.  A diferencia de Libertador, en el que la distancia entre la parroquia con menor tasa de analfabetismo y la mayor apenas supera los 2 puntos, Vargas tiene una diferencia de casi 10 puntos entre su mejor y su peor tasa de analfabetismo por parroquia.

Así como la variación territorial de la tasa de analfabetismo se puede apreciar tanto en la diferencia que existe entre la tasa de cada Estado y la tasa nacional, como en la diferencia que se registra entre la tasa mayor y la menor en cada Estado; mirando a nivel municipal se puede apreciar que los extremos del rango, que entre los Estados iba de 1,8 a 16,41 %, se colocan en el 1,23 %, de los municipios Mario Briceño Iragorri de Aragua y San Diego de Carabobo y el 57,90 % del Municipio Alto Orinoco del Estado Amazonas. Esta tasa, que es la más alta registrada en los municipios a nivel nacional, equivale a 47 veces la más baja y a 11 veces la tasa nacional, lo que pone de relieve la existencia de una mayor desigualdad territorial en el país. Esta relación también se modifica si se pone la lupa en el ámbito parroquial. (3)

Si miramos las diferencias de la tasa de analfabetismo dentro de cada Estado, esto es, la relación que existe entre la tasa municipal mayor y la tasa del Estado, pero también la que existe entre la tasa mayor y la menor registrada en sus municipios, podemos apreciar con mayor detalle el comportamiento de las desigualdades territoriales, intraestadales. En éstas Distrito y Carabobo son las entidades que registran una menor tasa de analfabetismo como entidad, combinada con las menores diferencias internas, mientras que en el otro extremo están Delta y Amazonas que, además de registrar las mayores tasas de analfabetismo entre los Estados, registran las mayores diferencias tanto de su mayor tasa municipal con la tasa del Estado, como entre las tasas municipales mayor y menor. Las relaciones para todos los Estados, se pueden ver en el siguiente cuadro.

inequidades

Tasa de Analfabetismo por Entidad Federal, más la diferencia entre ésta y la tasa municipal mayor de ese Estado y la diferencia entre la tasa municipal mayor y la menor para cada entidad, de acuerdo a los datos del Censo 2011. Para Distrito y Vargas, los cálculos se hicieron tomando los datos de las Parroquias correspondientes. Elaboración propia con datos del Censo 2011. (*)

Finalmente, otra forma de ilustrar las desigualdades territoriales, se obtiene contrastando el comportamiento de la tasa de analfabetismo de cada uno de los municipios del país, con la tasa nacional, tal como se recoge en el siguiente mapa.

Disparidades territoriales por la distribución de la tasa de analfabetismo por municipio, de acuerdo a los datos del Censo 2011

Disparidades territoriales por la distribución de la tasa de analfabetismo por municipio, de acuerdo a los datos del Censo 2011. Elaboración propia con datos del Censo 2011 (*)

Esta primera aproximación permite ilustrar y comprender que para poder medir el estatus del cumplimiento del objetivo 4 del acuerdo de Dakar, no es suficiente con calcular la tasa nacional de analfabetismo, sino que se requiere escudriñar a fondo el comportamiento de este indicador, para revelar la situación real en cada Estado, Municipio y Parroquia.

Estos datos también se pueden contrastar con otras variables que permitan, más allá de hacer una descripción del comportamiento del indicador, analizarlo a fondo. Sin embargo, eso será posible cuando el INE termine de ordenar la data y ponerla a disposición del público a través de su página web y de sus otros mecanismos de suministro de información.

Pero no es solamente la data contenida en el Censo la que nos puede ayudar a comprender las causas del comportamiento actual de esta tasa, también los ciudadanos organizados pueden participar activamente haciendo seguimiento en sus municipios, al funcionamiento de las misiones, a la inversión que desde cada Municipio y Estado se hace en educación y en programas de alfabetización, a cómo llega y se gestiona la que hace el gobierno central a través de sus ministerios. Este es un ámbito de acción ciudadana y desde el Observatorio les invitamos a que participen, a que debatan el tema con sus representantes y gobernantes y a que opinen y suministren información para enriquecer este análisis para todos.

De la misma forma, y dada la cercanía de las elecciones municipales, la invitación es también a los candidatos a concejales y a alcaldes para que analicen esta situación en el ámbito de gobierno en el que se postulan, tengan una idea precisa de su magnitud y elaboren propuestas de acción para incidir en ella de resultar electos.

En próximas entregas se continuará profundizando sobre el tema, por lo que se agradece a quiénes puedan tener información adicional, escribir a oevenezuela@gmail.com

(1) El acuerdo, con los marcos de acción regionales, se encuentra en el siguiente documento en línea: Marco de Acción Dakar

(2) El cuestionario del Censo 2011 puede bajarse de la página del INE o pisando este enlace: Cuestionario del Censo 2011

(3) El comportamiento de la tasa a nivel parroquial será objeto de una entrega posterior.

(*) Todos los datos utilizados en este post se obtuvieron del Instituto Nacional de Estadística (INE), Censos 2001 y 2011, procesados con el mecanismo de Redatam+SP, CEPAL/CELADE 2003-2012 que está disponible en la página del INE.

Monitoreando el inicio del año escolar 2011-2012


De acuerdo al calendario elaborado por el MPP para la Educación, este lunes 19 de septiembre se inician las actividades de enseñanza en las escuelas que ofrecen Educación Básica en Venezuela.

Esto incluye a las escuelas de Educación Inicial, Primaria y Secundaria (*)

Es por ello que desde el Observatorio Educativo de Venezuela estamos solicitando la colaboración de estudiantes, padres y maestros para monitorear el inicio del año escolar.

¿Quieres participar?

La participación es muy sencilla: pisando el enlace Formulario para el reporte  entrarás en una página que permite registrar, respondiendo a unas sencillas preguntas, si se iniciaron las clases en tu escuela, el estado de la infraestructura, la existencia del PAE, si se dio la entrega de libros programada por el Ministerio, y si hay docentes en todas las asignaturas.

Una vez que termines el reporte, pulsa el botón enviar para que nos llegue la información sobre tu escuela.

Si quieres agregar fotos o realizar un registro más detallado, puedes escribirnos a nuestro correo electrónico oevenezuela@gmail.com

Muchas gracias por tu participación

(*) Sin embargo, en declaraciones recientes de la Ministro anunció que los estudiantes de bachillerato iniciarán sus clases el 3 de octubre. Estas declaraciones de la Ministro, que fueron recogidas por diversos medios, han generado un poco de confusión, debido a que el calendario indica que las actividades de enseñanza para Educación Secundaria también se inician el próximo lunes. Se espera que el Ministerio aclare esta información durante el fin de semana.

El PAE falló en 22 de las 24 entidades federales del país


En los dos últimos años escolares (2009-2010 y 2010-2011) se han registrado problemas de funcionamiento en el Programa Alimentario Escolar (PAE) en 22 de las 24 entidades federales del país. En el mapa que se incluye a continuación, se puede apreciar la frecuencia con la que se han presentado, en la prensa de circulación nacional y regional (1), noticias relacionadas con el PAE en estos dos años escolares, incluyendo el período vacacional.

De un total de 129 noticias asociadas al funcionamiento del PAE, 18,6% (24 noticias) corresponde a anuncios realizados por instancias gubernamentales nacionales y regionales y el 81,4 %  restante (105 noticias) a denuncias realizadas por diversos actores del sector educativo.

Sin embargo, en lo que va de año escolar 2010-2011 el número de denuncias por mal funcionamiento del PAE, es mucho mayor al registrado durante el año 2009-2010, como lo muestra el siguiente gráfico: 

Las fallas se derivan de la falta de recursos para pagar a los proveedores y a las madres procesadoras. Las consecuencias, la reducción del horario de clases y en algunos casos, la suspensión de las actividades escolares.

¿Qué es le PAE?

El Programa de Alimentación Escolar existe en Venezuela desde de la década de los 90’s. Fue creado para proveer a niños y jóvenes de una alimentación adecuada y garantizar que la alimentación deficiente no se convirtiera en causal ni de exclusión del sistema educativo, ni de bajo desempeño académico. Este programa tiene como antecedente la beca alimentaria que formaba parte del Plan de Enfrentamiento a la Pobreza elaborado y puesto en marcha en 1989.

Desde entonces y hasta el momento, el apoyo a la alimentación, a través de la red escolar, ha permitido mejorar la nutrición de los niños y jóvenes de los sectores populares y mantenerlos asistiendo al sistema educativo, ya que, el grupo familiar puede administrar mejor los alimentos que compra entre todos los miembros del hogar.

En la instrumentación del programa participan el gobierno (nacional, regional o municipal según sea la dependencia de la escuela), el Instituto Nacional de Nutrición, cooperativas o empresas que proveen los suministros o comidas, madres que procesan los alimentos y algunos miembros del personal docente de la escuela que coordinan y supervisan el momento de la comida. La organización para el desarrollo de este programa en las escuelas, varía dependiendo del ente de adscripción de la escuela, de su tamaño y estructura interna. Sin embargo, los elementos claves del proceso siempre son los mismos: suministro de insumos, preparación de alimentos, organización y supervisión de la preparación e ingesta de comida. A modo de ilustración, se presenta a continuación, la estructura organizativa para la instrumentación del PAE, en una escuela de dependencia municipal (2).

El PAE incluye desayuno, merienda y almuerzo, aunque las tres comidas no se proveen en todas las escuelas.

Naturaleza de las denuncias:

Durante estos dos años escolares, se han registrado 5 denuncias relacionadas al estado de la comida o de los suministros. En el año 2009-2010:

1. El Liceo Bolivariano Rural El Rosario, ubicado en el Estado Bolívar, tuvo problemas en la preparación de alimentos, por lo que el PAE se suspendió en varias oportunidades. La descripción de la problemática, de acuerdo a la prensa, fue la siguiente: la preparación se desarrolla “en condiciones antihigiénicas: los alimentos se preparan al lado de las letrinas y en espacio abierto, estado susceptibles a la acción del viento que arrastra gran cantidad de arena y polvo que rodea al galpón” Adicionalmente, la nota destaca que la comida se prepara con poca agua y con leña provista por las madres procesadoras y los propios alumnos. (marzo 2010)

2. La Unidad Educativa Nacional Bolivariana Estado Vargas, ubicada en Santa Lucía, Estado Miranda, llevaban, al momento de la denuncia, 15 días sin recibir el desayuno debido a que los suministros enviados por Mercal, estaban descompuestos: “harina precocida con gusanos, huevos pasados, hortalizas y frutas podridas, queso ácido y otros productos con cucarachas y excrementos de ratones”. La denuncia fue hecha por miembros del Consejo Comunal del sector, quiénes agregaron que después de realizar el reclamo, siguieron recibiendo insumos en mal estado. (junio 2010)

Durante el lapso vacacional e iniciando el año escolar 2010-2011, dos diputadas de Consejo Legislativo del Estado Carabobo solicitaron una investigación ante la Fiscalía General de la República porque la leche que estaba entregando PDVAL al PAE estaba empaquetada sin ningún tipo de identificación, ni fecha de producción y caducidad. Las Diputadas tomaban como referencia los antecedentes de los contenedores de PDVAL que se encontraron con comida podrida y solicitaron a Fiscalía que la Contraloría Sanitaria del Ministerio de Sanidad certificara toda la comida que llegara al PAE. Esta denuncia contó con la Réplica de la Jefe de Zona Educativa de Carabobo, quién descalificó la denuncia de las Diputadas. Hasta el momento, se desconoce la suerte de la solicitud hecha ante la Fiscalía. (3 denuncias entre septiembre y octubre 2010)

Las 100 denuncias restantes están referidas, en su mayoría, a la suspensión del programa por falta de pago a proveedores o a madres procesadoras. El análisis detallado de las mismas, en una segunda entrega.

Monitoreando el reinicio de actividades!


De acuerdo a lo establecido en la Resolución 086, las actividades escolares se inician este viernes 7 de enero en las escuelas ubicadas en las siguientes entidades: Distrito Capital, estados Falcón, Mérida, Miranda, Nueva Esparta, Sucre, Táchira, Trujillo, Vargas y Zulia y municipios Juan José Mora y Puerto Cabello del estado Carabobo y Cocorote, Manuel Monge y Veroes del estado Yaracuy.

Las actividades se inician con la celebración de un Consejo General en el que todos los actores que forman parte de la Comunidad Educativa harán un balance de la situación de la escuela y elaborarán un plan de acción para reprogramar el año escolar. En estas escuelas, a partir del 10 de enero, se desarrollarán diversas actividades de organización y planificación y finalmente, las actividades con los estudiantes se comenzarán el lunes 17 con el proceso de evaluación y cierre del primer lapso del año escolar.

En el resto del país, las escuelas reiniciarán directamente las clases el lunes 10 de enero.

Como parte del mecanismo de monitoreo de los días de clase en las escuelas del país que iniciamos en octubre del año pasado, desde el Observatorio Educativo de Venezuela estamos promoviendo la participación de padres, madres, representantes, estudiantes y docentes para construir un balance del reinicio de actividades escolares. Este balance nos permitirá verificar el cumplimiento de lo establecido en la Resolución 086 y la vuelta a clases en las escuelas de todo el país.

En esta oportunidad, los voluntarios pueden participar de dos formas: utilizando el mecanismo de reporte a través de la mensajería de texto que presentamos al inicio de este año escolar y cuyas características podrán encontrar detalladas en el siguiente enlace: instructivo

o llenando el formulario que se encuentra a continuación:

Formulario para reportar la situación de las escuelas en el reinicio de actividades

Invitamos a todas las organizaciones de estudiantes, de padres y representantes, a los gremios magisteriales, a las comunidades educativas, así como las organizaciones que agrupan a las escuelas privadas, como ANDIEP, AVEC y CAVEP, a los medios de comunicación y a las autoridades nacionales, regionales y municipales de educación, a fomentar la participación de las madres, padres, representantes, estudiantes y docentes en esta actividad de veeduría ciudadana.

Es vital para el país y para garantizar derecho a la educación, la transparencia y el acceso a la información, que todos conozcamos la realidad de las escuelas. Contamos con tu participación reportando la situación en tu escuela, divulgando esta información y promoviendo la participación de las personas que están en tu entorno.

Reprogramación del año escolar 2010-2011 (184 días de actividades escolares y sólo 135 días de clase)


A raíz de la emergencia ocasionada por las lluvias, el Ministerio del Poder Popular para la Educación, como medida extraordinaria, suspendió las clases de forma preventiva en las escuelas de las zonas afectadas. Esta suspensión se inició el 30 de noviembre con la resolución 076 y terminó de concretarse con la resolución 084 del 8 de diciembre de 2010.

La resolución 084 extendió la suspensión de clases hasta el 7 de enero, en el Distrito Capital, los estados Falcón, Mérida, Miranda, Nueva Esparta, Sucre, Táchira, Trujillo, Vargas y Zulia y en los municipios Juan José Mora y Puerto Cabello del estado Carabobo y Cocorote, Manuel Monge y Veroes del estado Yaracuy.

Como ya se expuso en la entrega anterior, este decreto dejó sin clases a más del 50 % de los estudiantes de Educación Básica del país, ya que no estableció un plan extraordinario de atención educativa dirigido a los niños alojados en los refugios, ni se plantearon alternativas para garantizar el derecho a la educación de aquellos que, no estando en refugios, se quedaron sin clases porque sus escuelas fueron asignadas como refugios o porque, a pesar de que ni sus viviendas ni sus escuelas se encontraban en riesgo o afectadas, la resolución incluyó a la totalidad del territorio de la entidad.

Es importante reiterar que, como se deriva de la Convención sobre los Derechos del Niño y del Marco de Acción de Dakar sobre Educación para Todos, el Estado debe garantizar el derecho a la educación de calidad para todos, incluyendo aquellos afectados por emergencias y que, en este caso específico, si no es posible garantizar este derecho en condiciones óptimas, existen unos mínimos que deben garantizarse de forma conjunta con los derechos a la vida, a la vivienda, a la alimentación, a la salud, entre otros.

El 17 de diciembre, para complementar las medidas extraordinarias tomadas por el ejecutivo, se promulgó la resolución 086 (r_086) mediante la que se dictan las “Líneas Orientadoras Educativas y las acciones específicas para la reprogramación de las actividades escolares” en las entidades afectadas mediante la resolución 084.

Esta resolución está organizada en 3 secciones:

1. Líneas Orientadoras Educativas para la reprogramación de las actividades escolares.

2. Acciones específicas

3. Cronograma de acciones específicas

Al respecto cabe destacar lo siguiente:

1. Sobre las Líneas Orientadoras Educativas para la reprogramación de las actividades escolares. En esta sección, la resolución abre anunciando la incorporación de “la Gestión Integral de Riesgo en el Desarrollo Curricular” específicamente en el eje Ambiente. Este anuncio es claro y está naturalmente derivado de la necesidad de profundizar en un tema que debe estar presente en la formación de todo ciudadano.

La sección continúa con 3 puntos que constituyen las mencionadas líneas orientadoras. El primero y el tercero de ellos, plantean aspectos de las prácticas pedagógicas y del ejercicio de la supervisión educativa, respectivamente, que deben estar presentes de forma regular en el funcionamiento del sistema educativo, mientras que, el contenido del segundo punto no está claro. En él se establece un listado de términos o aspectos,  “desde” los que se debe “desarrollar la atención educativa”. Todos ellos son temas que forman parte del currículo, y no se expone de forma explícita si se trata de temas o contenidos a trabajar exclusivamente, o sobre los que se debe hacer énfasis, o sobre los que deben versar el Proyecto Educativo Integral Comunitario (PEIC) y los Proyectos de Aprendizaje (PA).

Este punto termina diciendo que “Las temáticas referidas a la cultura, la educación física, la recreación y el deporte se desarrollarán enmarcadas en la conmemoración del Bicentenario del 5 de julio de 1811”. En este caso, tampoco es clara la precisión, ya que, de acuerdo a las directrices curriculares, se espera que la conmemoración del Bicentenario forme parte de la formación de nuestros niños en todas sus dimensiones y áreas y en todas las escuelas del país.

Como se desprende de la lectura de esta sección de la resolución, es necesario que el MPPE aclare y precise los elementos que en la redacción publicada están confusos.

2. Sobre las acciones específicas. En esta sección se establecen 4 tipos de acciones: a) reubicación de los niños de acuerdo a su nivel educativo; b) respetar los ritmos de aprendizaje de los niños; c) cambiar la estrategia de evaluación del primer lapso y d) cumplir con el cronograma que se presenta en la tercera sección de la resolución.

Con respecto a la instrucción referida a la reubicación de los niños, es importante señalar que, si bien se establece que la misma debe hacerse sin tomar como referencia el lugar de procedencia, es necesario establecer criterios más precisos que orienten dicha reubicación, y que favorezcan la ubicación de los niños en escuelas que pueden estar cerca de sus viviendas (en caso de que éstas no hayan sido afectadas por las lluvias) o de los refugios en los que se encuentren actualmente.

3. Sobre el cronograma de acciones específicas. En esta sección se presenta la reorganización de las actividades escolares. Esta reorganización se inicia con la celebración de un Consejo General en cada una de las escuelas de las entidades afectadas por la resolución 084, en el que se hará una evaluación de la situación del plantel, un inventario de los recursos de aprendizaje, se organizarán comisiones de trabajo y se elaborará un plan de acción para reprogramar el año en el lapso comprendido entre el 10 de enero y el 31 de julio. Este plan debe ser entregado al Distrito o Municipio escolar antes del 14 de enero para que sea revisado y esta instancia haga las observaciones pertinentes.

La semana que va del 10 al 14 de enero está denominada como la “Semana del Maestro y la Maestra” y está destinada al trabajo de las comisiones que se remite a evaluar el PEIC para adecuarlo a las líneas establecidas en esta resolución, a la planificación de las actividades de aprendizaje, a reuniones con los padres, a garantizar la logística para el Programa de Alimentación Escolar y a actividades de reconocimiento a los maestros. En ninguna parte se establece que durante esa semana se realizarán clases o, al menos, algunas actividades de repaso con los niños.

Posteriormente, la semana del 17 al 23 de enero está dedicada al cierre del primer lapso, entrando directamente a completar la evaluación, sin que medien actividades preparatorias previas. Es importante considerar que para estos niños, cuyas actividades escolares se suspendieron a partir del 3 de diciembre y para los que no se planificaron actividades educativas desde ese entonces hasta el 17 de enero, tal como versa en el calendario, es imprescindible que medien actividades de reintegración y puesta al día de lo trabajado antes de la suspensión, como paso previo a la realización de un proceso de evaluación para el cierre del primer lapso, en especial para los niños que fueron profundamente afectados por las lluvias y que han tenido que vivir todos estos días en refugios.

Continuando con la reprogramación, en el cronograma del MPPE, a partir del 24 de enero se inician las actividades del segundo lapso, terminando con el cierre del año escolar, el 29 de julio. En éste se aprecia el esfuerzo del MPPE para reordenar las actividades escolares, comprimiendo algunas actividades para lograr encajar los dos lapsos que faltan del año escolar, antes del 29 de julio.

A continuación se presenta una versión gráfica del cronograma establecido en la resolución 086. La misma se presenta acompañada de la programación inicial del año escolar emanada del MPPE a principios de agosto, así como una en la que se incluye la reprogramación producto de las resoluciones 56 (reprogramación del inicio del año escolar por las elecciones del 26 de septiembre) y 76 (primera suspensión de actividades por emergencia ocasionada por las lluvias).

Nota: Dada la baja resolución de la imagen del gráfico, se incluye su versión en pdf, que se puede bajar y ampliar para su revisión detallada. Esta versión se encuentra en el siguiente enlace: contraste calendarios

A pesar de lo ofrecido por el MPPE, con la reprogramación establecida en la resolución 086 sólo se alcanzan 184 días de actividades escolares en las escuelas afectadas por la suspensión de actividades y no los 200 días que establece la Ley Orgánica de Educación. De estos 184 días, sólo 135 corresponden a días efectivos de clases.

Como se puede observar, la suspensión de actividades en todas las escuelas de las entidades señaladas en la resolución 086, sin acompañarla de un plan de atención educativa para los niños que perdieron sus escuelas, o que están en los refugios, o aquellos cuyas escuelas están siendo utilizadas como refugios, afecta seriamente el derecho a una educación de calidad que está establecido tanto en los acuerdos internacionales, como en la legislación nacional, comenzando por nuestra Constitución. Este derecho ya se había visto afectado con la reprogramación del inicio del año escolar, establecida en la resolución 056, en la que tampoco se alcanzaban los 200 días establecidos por la LOE, en ese momento se trataba de todas las escuelas del país.

En este caso, el Estado a través del MPPE, como garante del derecho una educación de calidad para todos los ciudadanos,  ha debido llamar a los padres y a los maestros, representados en sus gremios, para discutir una reprogramación que incluyera la extensión del año escolar en las escuelas afectadas más allá del 31 de julio, de forma de garantizar el cumplimiento de lo establecido en el artículo 49 de la LOE. Esto es lo que correspondía, además, porque el artículo 7 de la LOPNA establece a los derechos de los niños y adolescentes como prioridad absoluta, lo que se traduce en especial preferencia, precedencia y primacía de los derechos de los niños y adolescentes ante los derechos del resto de los ciudadanos en situaciones como ésta.

Hoy, a un día de finalizar el año 2010, exhortamos a Ministerio de Educación a que tome los primeros días del año, para sentarse trabajar con los padres y los docentes, a través de sus respectivos gremios, para presentar al país una propuesta de ajuste a la resolución 086 que extienda el año escolar a los primeros días de agosto y permita cumplir con los 200 días hábiles de actividades escolares establecidos en la LOE.

Finalmente, en recientes declaraciones recogidas por la prensa del MPPE(1), el Viceministro de Participación y Apoyo Académico anunció que el ejecutivo adelanta las acciones que garantizarán el inicio de clases, tal como está establecido en la resolución 086. Ante la incertidumbre que genera el corto tiempo que nos separa del inicio de las actividades, se requiere una clara señal del MPPE que permita conocer los avances y dificultades encontrados para cumplir con lo ofrecido. Es por ello necesario que ese despacho se dirija al país, los primeros días del mes de enero, para comunicar un plan detallado en el que se señale:

1. Las escuelas cuyas instalaciones presentan daños tales que se impide el inicio de clases en enero, así como la solución que se adoptará para garantizar la educación de los niños que estudiaban en dichas escuelas.

2. Las escuelas que están siendo utilizadas como refugios temporales y el cronograma de traslado de las personas hacia otros refugios, de reacondicionamiento de las instalaciones y de inicio de actividades en cada caso.

3. Las acciones para reorganizar la matrícula escolar que se derivan de la ubicación de los niños en refugios que queden distantes a las escuelas en las que cursan estudios y a las que no podrán asistir, a menos que reciban asistencia para transportarse o sean reubicados.

Estas dos acciones corresponden al rol que debe cumplir el Estado como garante del derecho a una educación de calidad para todos y serían un gran regalo de año nuevo para el país y en especial para las familias y los niños afectados por la emergencia ocasionada por las lluvias.

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1. http://www.me.gob.ve/noticia.php?id_contenido=25531

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